sábado, 2 de octubre de 2010

«Somos unos pobres siervos»

Papa Benedicto XVI
Encíclica «Deus caritas est», § 35

Éste es un modo de servir que hace humilde al que sirve. No adopta una posición de superioridad ante el otro, por miserable que sea momentáneamente su situación. Cristo ocupó el último puesto en el mundo —la cruz—, y precisamente con esta humildad radical nos ha redimido y nos ayuda constantemente. Quien es capaz de ayudar reconoce que, precisamente de este modo, también él es ayudado; el poder ayudar no es mérito suyo ni motivo de orgullo. Esto es gracia.
Cuanto más se esfuerza uno por los demás, mejor comprenderá y hará suya la palabra de Cristo: « Somos unos pobres siervos » (Lc 17,10). En efecto, reconoce que no actúa fundándose en una superioridad o mayor capacidad personal, sino porque el Señor le concede este don. A veces, el exceso de necesidades y lo limitado de sus propias actuaciones le harán sentir la tentación del desaliento. Pero, precisamente entonces, le aliviará saber que, en definitiva, él no es más que un instrumento en manos del Señor; se liberará así de la presunción de tener que mejorar el mundo —algo siempre necesario— en primera persona y por sí solo. Hará con humildad lo que le es posible y, con humildad, confiará el resto al Señor.
Quien gobierna el mundo es Dios, no nosotros. Nosotros le ofrecemos nuestro servicio sólo en lo que podemos y hasta que Él nos dé fuerzas. Sin embargo, hacer todo lo que está en nuestras manos con las capacidades que tenemos, es la tarea que mantiene siempre activo al siervo bueno de Jesucristo: « Nos apremia el amor de Cristo » (2C 5, 14).

viernes, 17 de septiembre de 2010

«Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres»

Juan Pablo II. Mulieris dignitatem, § 27

En la historia de la Iglesia, desde los primeros tiempos, al lado de los hombres había muchas mujeres para que la respuesta de la Iglesia-Esposa al amor redentor de Cristo-Esposo, tuviera toda su fuerza expresiva. Encontramos, primeramente, las que personalmente habían encontrado a Cristo, le habían seguido, y después de su partida «asistían asiduamente a la oración» (Hch 1,14) con los apóstoles en el Cenáculo de Jerusalén hasta el día de Pentecostés. Aquel día, el Espíritu Santo «habló a través de los hijos y las hijas» del Pueblo de Dios... (Hch 2,17;Jl 3,1). Estas mujeres, y las otras después, jugaron un papel activo e importante en la vida de la Iglesia primitiva, en su construcción, desde su fundación, de la primera comunidad cristina y de las que comunidades posteriores, gracias a sus carismas y a sus múltiples maneras de servir... El apóstol Pablo habla de su «fatigas» por Cristo; esas mujeres demuestran los diversos ámbitos del servicio apostólico en la Iglesia, comenzando por «la Iglesia doméstica». En efecto, allí la fe pasa directamente a los hijos y a los nietos tal como tuvo lugar en casa de Timoteo (2Tm 1,5).

A lo largo de los siglos sigue sucediendo lo mismo de generación en generación, como lo muestra la historia de la Iglesia. En efecto, la Iglesia al defender la dignidad de la mujer y su vocación, ha manifestado la gratitud hacia aquellas que, fieles al Evangelio, en todo tiempo han participado en la misión apostólica de todo el Pueblo de Dios, y las ha honrado. Santas mártires, vírgenes, madres de familia han dado testimonio de su fe con valentía y también, a través de la educación de sus hijos en el espíritu del Evangelio, han transmitido la fe y la tradición de la Iglesia... Incluso frente a graves discriminaciones sociales, las mujeres santas han actuado libremente y se han hecho fuertes por su unión con Cristo...

En nuestros días, la Iglesia no deja de seguir enriqueciéndose gracias al testimonio de numerosas mujeres que alcanzan el pleno desarrollo de su vocación a la santidad. Las mujeres santas son una encarnación del ideal femenino; pero son también un modelo para todos los cristianos, un modelo de «sequela Christi», de la vida en seguimiento de Cristo, un ejemplo de la manera cómo la Iglesia-Esposa debe responder con amor al amor de Cristo-Esposo.

Costaleros del Amor.


sábado, 28 de agosto de 2010

XXII Domingo del Tiempo Ordinario

Evangelio según San Lucas 14,1.7-14.

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.
Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:
"Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú,
y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: 'Déjale el sitio', y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar.
Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate más', y así quedarás bien delante de todos los invitados.
Porque todo el que ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".
Después dijo al que lo había invitado: "Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.
¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!".

martes, 24 de agosto de 2010

La del Amor volverá a cargar a la Virgen de Las Montañas despues de 22 años


El día 3 de septiembre de 1988 la iglesia parroquial estaba llena a rebosar desde dos horas antes. Muchas señoras lucían la clásica mantilla española. Las ofrendas de flores se sucedían. La Virgen lucía un precioso traje donado por Manuel Jiménez Friaza. Y un momento antes de la función, el Ayuntamiento en pleno, presidido por el alcalde don Carlos Holgado Morilla penetraba en el templo.
Sobre las nueve y media de la noche, el secretario del Ayuntamiento, don Manuel Bernal Peñalver, leía el acta por la que se le nombraba Alcaldesa Honoraria y Perpetua de la Villa, poniendo a continuación el alcalde la Vara de Mando a los pies de la ya alcaldesa, y minutos después le colocaba la Medalla de Oro de la Villa, mientras entre vítores y aplausos, la Coral Polifónica de Carmona entonaba el Aleluya. Y tras ello, cuando iban a dar las diez de la noche, la Virgen salía del templo parroquial para dirigirse al Ayuntamiento, donde sería recibida por la Corporación Municipal en pleno presidida por el alcalde. Era el momento solemne en el que tan Excelsa Señora tomaba posesión de la alcaldía, iniciándose a continuación su recorrido por las calles más céntricas del pueblo, para volver a la parroquia sobre las dos de la madrugada, así nos lo describía Don Manuel Vidal aquellos momentos históricos, en los que Ntra. Sra. De Las Montañas era nombrada Alcaldesa Perpetua, y también como salía en procesión, cargada para la ocasión por aquella cuadrilla de Hermanos Costaleros que dio en llamarse, “…la del Amor”, y que para aquella ocasión lo “mandó” magistralmente, Antonio Gil Reguera, aunque por aquellos entonces fuera Capataz de la Cuadrilla su Hermano Miguel Gil Reguera, y quien honorablemente la cedió a su hermano Antonio, por ser este el habitual del paso de Las Montañas..
Era la primera vez que la imagen de la Virgen de las Montañas procesionaba por las calles de Villamartín con una cuadrilla de Hermanos Costaleros, creada oficialmente por una hermandad, en este caso la de Las Angustia. También el paso fue creado especialmente para la ocasión, siendo éste una adaptación de los faldones que tiene la carreta. La imagen ya había procesionado anteriormente por las calles de la población en 1985, con motivo de su Coronación Canónica, pero en su templete de plata, y con costaleros que no pertenecían a ninguna hermandad.
Después de tantos años, esta Cuadrilla se vuelve a unir para rendirse bajo las trabajadora a la Reina de Las Montañas y Señora de Villamartín. Tristemente, algunos de sus miembros ya no están entre nosotros y otros, padecen la severidad de la enfermedad, pero con ellos en el pensamiento, los que aún pueden, cargarán el próximo día 4 a la Madre de Dios en el aniversario de su Coronación Canónica. Valga nuestro recuerdo a los Hermanos Costaleros de Las Angustias que desde el insigne palco de la Gloria disfrutarán con los pasos acordes y acompasados de la primera Cuadrilla de Hermanos Costaleros de Villamartín que, a pesar de los años y la prominencia del bandullo, propio de los años pedirán a la Señora y Madre, por los hermanos que padecen la crueldad de enfermedad y que no podrán disfrutar de tan entrañable e inolvidable tarde.

domingo, 22 de agosto de 2010

XXI Domingo del Tiempo Ordinario

Evangelio según San Lucas 13,22-30.

Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: "Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?". El respondió: "Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: 'Señor, ábrenos'. Y él les responderá: 'No sé de dónde son ustedes'. Entonces comenzarán a decir: 'Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas'. Pero él les dirá: 'No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!'. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos".